18 Mayo, 2022

BUEN DESEMPEÑO DOCENTE, SUS 4 DOMINIOS, 9 COMPETENCIAS Y DESEMPEÑOS

BUEN DESEMPEÑO DOCENTE, SUS 4 DOMINIOS, 9 COMPETENCIAS Y DESEMPEÑOS

De modo recurrente, se ha exigido al Estado precisar las políticas, estrategias y mecanismos
que garanticen el derecho a una educación de calidad para todos. En esta exigencia se ha
hecho presente la interrogación por la calidad, la pertinencia y la ecacia del trabajo
docente, por su formación y las condiciones del ejercicio de su labor.

Responder a esta demanda específica sobre la función del magisterio nos confronta
con un reto singular: realizar cambios en la realidad de la profesión docente, es decir, en su
identidad profesional, en su formación y su cultura, en los paradigmas que guían sus
prácticas pedagógicas. Los motivos del cambio son estructurales, pues obedecen a
transformaciones en la sociedad, en la cultura, en la producción del saber y en la necesidad
de contribuir, desde la educación, a la conformación de sociedades más equitativas,
democráticas y con altos niveles de desarrollo humano.

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Necesidad de cambios en la identidad, el saber y la práctica de la
profesión docente en el Perú

Las profesiones son prácticas sociales que se configuran a partir de necesidades específicas
de una sociedad en un determinado momento histórico. Cumplen una función social y
poseen un saber específico sobre el que sus practicantes tienen dominio. La importancia y
prestigio de las profesiones y sus practicantes están sujetos a las demandas y expectativas
de los procesos sociales y culturales que los contextúan. De ahí que las profesiones cambien
en sus sentidos, su tecnología y su valor por efecto de los procesos económicos, sociales y
culturales que les demandan adecuaciones, pero también por la misma actuación de sus
propios practicantes en cuanto comunidad profesional.
Hoy el país y el mundo requieren que la profesión docente se resitúe en los cambios
que vienen sucediendo. En materia de balance, la práctica de la docencia ha estado sujeta a
un modelo de escuela que promovía una relación acrítica con el conocimiento, propiciando
una actitud y un pensamiento dogmáticos. Una escuela en la que predominaba una cultura
autoritaria sustentada en el ejercicio de la violencia y de la obediencia, es decir, una
disciplina heterónoma. Una escuela ajena al mundo cultural de sus estudiantes y de las
comunidades en las que estaba inserta.

La docencia y la escuela que queremos

Para el logro de los aprendizajes fundamentales se requiere que la escuela asuma la
responsabilidad social de tales aprendizajes, exhiba una gestión democrática y lidere la
calidad de la enseñanza. Esto le exige movilizarse para alcanzar los aprendizajes previstos
promoviendo el pensamiento crítico y creativo de sus estudiantes y la valoración positiva de
la diversidad en todas sus expresiones. Además, es indispensable que la escuela propicie
una convivencia inclusiva y acogedora, que redena sus relaciones con la comunidad sobre
la base del respeto por la cultura, y el rol de los padres de familia y demás actores locales.

Desde esta perspectiva, la escuela se convierte en un escenario estratégico en el que
se gestiona el cambio para asegurar los aprendizajes fundamentales. Este proceso se
desarrolla a través de los siguientes componentes:

a) La gestión escolar

El director y el consejo escolar ejercen liderazgo pedagógico y responsabilidad por los
aprendizajes de los estudiantes y la calidad de los procesos pedagógicos. Existe una
organización escolar en la que participan distintos actores educativos (directivos, docentes,
estudiantes, padres y madres de familia y líderes comunitarios), que funciona
democráticamente y que centra su accionar en los aprendizajes.

b) La convivencia

Se promueve un ambiente inclusivo, acogedor y colaborativo. Las relaciones humanas en el
aula y en todos los espacios de la escuela se basan en la aceptación mutua y la cooperación,
el respeto de las diferencias culturales, lingüísticas y físicas, así como en la valoración
incondicional de la identidad cultural y los derechos de todos y todas. Se confía en las
capacidades de los estudiantes y en sus posibilidades de aprender por encima de cualquier
adversidad.

c) La relación escuela-familia-comunidad

Hay un nuevo pacto escuela-comunidad, centrado en los aprendizajes y en los procesos
pedagógicos. La experiencia social, cultural y productiva de la localidad, así como sus
diversos tipos de saberes, se vuelven oportunidades de aprendizaje en el aula y la escuela, y
los maestros comunitarios (sabios y sabias) participan de los procesos de aprendizaje. Las
diversas familias conocen y comprenden los tipos de aprendizajes que deben promover hoy
las escuelas, con la orientación de las autoridades del sector, y proponen otros que
consideran necesarios para sus hijos, así como la forma apropiada de lograrlos.

d) Los procesos pedagógicos

Se aprende a través de la indagación. Los docentes propician que los estudiantes aprendan
de manera reflexiva, crítica y creativa, haciendo uso continuo de diversas fuentes de
información y estrategias de investigación. Se aprende también de manera colaborativa: se
propicia que los estudiantes trabajen en equipo, aprendiendo entre ellos, intercambiando
saberes y cooperando cada uno desde sus capacidades. Se atiende con pertinencia la
diversidad existente en el aula, se consideran las características individuales, socioculturales
y lingüísticas de sus estudiantes, lo mismo que sus necesidades. Se desarrollan y evalúan
competencias, capacidades creativas y resolutivas.

INICIÓ REASIGNACIÓN DOCENTE 2022

REGISTRO AUXILIAR DE PRIMARIA Y SECUNDARIA

Plazas para reasignación docente 2022

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